|
Estudié luthería con mi maestro y amigo Carlos María Odriozola en el año 1976. Mis primeros instrumentos fueron copia o estuvieron influidos por los de su maestro, Joaquín García Fernández, que ya en aquél entonces había regresado a España.
En aquella época yo trabajaba en la carpintería de mi padre (haciendo muebles): a la construcción de guitarras dedicaba el tiempo que quedaba después del trabajo, y los sábados y domingos.
Lo primero que hicimos con Odriozola fue un dibujo de los modelos o plantillas de Joaquín, que básicamente eran dos: la grande y la chica. Dibujó conmigo sobre una cartulina la silueta de la grande y la chica, pero como eran muy diferentes hicimos un promedio entre las dos trazando una línea en el medio. Dió por resultado esta plantilla cuya longitud total es de 49,5cm: ver plantilla.
Durante varios años construí este modelo con el abanico de tapa y el fondo característicos de Joaquín García.
Por el año 1980 solicité a Vitali Import. Co. un plano Domingo Esteso (clásica) que construí con estos materiales: fondo y aros en Jacarandá Boliviano, tapa en Abeto (Spruce), mango en Cedro, y diapasón en Incienso Paraguayo. Este instrumento dió excelentes resultados.
Luego repetí esta guitarra en Caoba Africana, y Algarrobo, con similares resultados.
En estos tiempos, conocí al guitarrista flamenco Miguel Coelho, con quien nos reunimos para hablar de música y de guitarras.
Miguel me presentó a Ricardo Gombock y Alcides y así (a través de ellos) lo conocí a Roque Guagliardi, con quien compartimos muchísimas veladas de música y arte en general.
Roque es un excelente restaurador y lustrador a muñeca: José Yacopi le entregaba sus guitarras finas para que él las lustrase, y dado que Roque en cuanto al lustre fue un autodidacta, nos reuníamos para observarnos y pasarnos yeites, y técnicas de lustre y preparación de la madera.
Fue a través de Roque, Ricardo y Miguel Coelho que conocí la guitarra flamenca, en el toque y en la construcción.
En lo de Roque conocí a Enrique de Córdoba, Agustín Hellín, y vi muchísimas guitarras antiguas que Roque restauraba: Simplicio, Santos Hernández, Pascual Viudez, Enrique García, Manuel Ramírez y José Ramírez.
Fue así, que llevados por la curiosidad y nuestro afán de aprender fuimos con Ricardo Gombock a conocerlo a Esteban de Sanlucar (de parte de Roque, claro), que con mucha generosidad nos recibió en su casa y nos mostró sus tres guitarras: una Santos Hernández con clavijas, una Viuda y Sobrinos de Domingo Esteso y otra que no recuerdo en este momento.
En aquellos momentos, yo quería construir una flamenca y quería recoger muchísima información. Así Agustín Hellín me llevó a la casa de Pepe Monreal donde observé la Viuda y Sobrinos de Domingo Esteso. También, con Miguel Coelho, fuimos a la casa de Pepe Alonso a escucharlo; luego otra vez, con Miguel, Ricardo y Roque, a escuchar los discos de Paco y comentar la construcción y los espesores de una auténtica guitarra de flamenco.
Más tarde, con los años, pude volver a ver éstas y otras guitarras de flamenco, y observo que hay más información para el joven artesano que quiera iniciarse en este arte.
Copié guitarras flamencas tales como: José Ramírez, Santos Hernández, Esteso, Conde Hnos.
En cuanto a las guitarras de clásica, aprendí mucho copiando guitarras como: José Ramírez, Esteso (clásica), Santos Hernández, Torres, con sus abanicos originales y otros propios.
Ahora trabajo diferentes plantillas de diversos autores, pero con mis propios criterios en cuanto a la construcción interna de la caja acústica, tratando siempre de interpretar una necesidad técnico-musical del guitarrista (esto vale también para lo electroacústico).
|